Cónsultas Gratuitas info@enemigoinvisible.com

El trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH) y la influencia de los campos electromagnéticos

Bienestar Ocupacional realiza un importante trabajo de concientización en Bolivia sobre el problema de salud pública en relación a los campos electromagnéticos. En esta ocasión compartimos un artículo realizado conjuntamente por la Lic. Ivonne Jauregui y Mgr. Rodrigo Arteaga y publicado en la revista  PREVENTIVA SALUD de circulación nacional por suscripción:

El TDAH es un síndrome conductual de causa multifactorial, en la que probablemente intervienen factores genéticos y ambientales y en el que existe una alteración en el sistema nervioso central. Se trata de un trastorno del comportamiento caracterizado por el aumento de la actividad, inquietud motora, impulsividad, inestabilidad emocional y falta de atención, distracción moderada a grave y periodos de atención breve.

 

 

 

El Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH) es una de las causas más frecuentes de fracaso escolar y de problemas sociales en la edad infantil. El síndrome aparece en la infancia y puede persistir y manifestarse hasta la edad adulta. Este trastorno se identificó primero en la edad infantil sin embargo a medida que se ido investigando se fue reconociendo su carácter crónico, ya que en la adolescencia y en la edad adulta persiste y se manifiesta con comportamientos no adecuados y que generan conflictos de adaptación en pacientes que no han recibido un buen tratamiento a tiempo por la dificultad que existe en modificar comportamientos que ya están arraigados desde la primera infancia. Por lo tanto cuanto más temprano se realice un buen diagnóstico diferencial más probabilidad tendrá el paciente de responder efectivamente al tratamiento medicamentoso, psicológico y psicopedagógico.

DIAGNOSTICO DIFERENCIAL

Es muy importante que se realice un diagnóstico diferencial lo más temprano posible, por la respuesta positiva de los pacientes al tratamiento terapéutico integral. Este trastorno ha sido denominado la enfermedad de los noventa y muchos profesores y especialistas tienden a señalar y diagnosticar muy rápidamente a los niños con este síndrome, cuando muchos de ellos presentan otros trastornos como los de aprendizaje por los problemas atencionales y/o conducta por la impulsividad en las conductas rebeldes y desafiantes y que hacen pensar en un TDAH. 

Algunos niños vienen a la consulta con diagnósticos de retraso debido a la dificultad de realizar las pruebas por la falta de atención, por los breves periodos que tienen de enfocarse en una tarea lo cual resulta en resultados muy pobres de su rendimiento cognitivo. Con respecto a los síntomas de hiperactividad motora, pueden o no estar presentes, pero en caso de estarlo, son fácilmente detectados por el entorno del niño y favorecen la exploración clínica del problema.

Por el otro lado también se observa a pacientes con inteligencia superior a la media que superan la etapa escolar con éxito compensando los síntomas del trastorno, pero este factor obstaculiza la detección temprana del TDAH y hace que se presente recién en la adolescencia con conductas inadecuadas que dificultan la interacción con el medio.

Por último, debe tenerse en cuenta que hay un gran número de trastornos en la infancia que pueden presentar síntomas similares a los del TDAH y cuyo diagnóstico debe descartarse en el proceso de evaluación del mismo. Entre estos se incluyen los trastornos del aprendizaje, de conducta, de ansiedad y afectivos (como depresión,  generalizada, trastorno obsesivo-compulsivo, etc.).

Realizar un diagnóstico completo e idóneo supone no sólo la presencia de los síntomas que nos describen el DSM-IV o de la CIE-10, sino además, como consecuencia de los mismos, una disfuncionalidad significativa en los diferentes ámbitos donde se desenvuelve la persona, como las relaciones familiares, las académicas, las laborales y las recreativas. En la medida en que la funcionalidad de las personas se va deteriorando por causa de este trastorno conductual, la intervención terapéutica puede ser un aporte decisivo para mejorar la calidad de vida.

Por ello aparte de considerar los tratamientos terapéuticos farmacológicos, psicológico y psicopedagógico es importante que la familia de los pacientes reciban la orientación necesaria de cómo ciertos factores ambientales como los hábitos alimenticios y la protección de la exposición a las ondas electromagnéticas también pueden apoyar a mejorar la condición de estos pacientes. Los resultados positivos que hemos tenido en estos dos últimos años en la consulta en niños con TDAH nos permiten asegurar que estos factores deben ser también tomados en cuenta a la hora de realizar el tratamiento terapéutico.

Existen en la actualidad numerosos estudios  realizados en diferentes universidades en Estados Unidos y en Europa de cómo el tipo de  alimentación y la exposición a las ondas electro magnéticas de los diferentes aparatos que tenemos en la casa pueden exacerbar  este trastorno. 

 

 

LOS CAMPOS ELECTROMAGNÉTICOS Y EL TDAH

Los campos electromagnéticos abarcan las frecuencias bajas  producidas por los cables eléctricos y las altas producidas por todos los aparatos inalámbricos. Ambas frecuencias se combinan en el cableado interno de una casa produciendo lo que se llama la electricidad sucia.  Todas estas frecuencias bajas, altas y la electricidad sucia producen campos eléctricos  creando lo que se conoce como electrosmog.

Distintos estudios señalan que la electricidad sucia y las frecuencias inalámbricas son perjudiciales para niños con el Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad. La Dra. Magda Havas, de la Universidad de Trent en Canadá y conferencista internacional en asuntos de políticas medio ambientales y electricidad sucia en los estudios que realizó demostró en una escuela en California como los alumnos mejoraban su comportamiento y atención al limpiar la electricidad sucia de los ambientes. [i] Según el especialista en electricidad sucia Dr. Sam Milham recomienda que, “Antes de que los niños sean tratados con drogas para el TDAH, se debería examinar los niveles de electricidad sucia en el hogar y el colegio, y reducirla si fuese necesario”[ii].

En relación al uso de celulares el doctor e investigador Hugh Taylor de la Universidad de Yale de Estados Unidos del departamento de Endocrinología Reproductiva e Infertilidad dice lo siguiente, “Hemos demostrado que el trastorno por déficit de atención con hiperactividad son causa de la exposición de los fetos a los rayos del móvil”[iii]. Por otro estudio del Instituto Nacional sobre Abuso de las Drogas del mismo país, sabemos que efectivamente la actividad cerebral se ve acelerada en las personas que utilizan teléfonos celulares después de una cierta cantidad extendida de tiempo[iv]. Un estudio en 28,745 niños financiado por el Consejo Danés de Investigación Médica, y UCLA School of Public Health de EE.UU. y el Instituto de Salud Ambiental Nacional de la Salud (NIEHS / NIH), concluyó que los niños que fueron expuestos a las ondas de los celulares antes y después del embarazo son más propensos a tener problemas de comportamiento a los 7 años de edad. [v]

Según Rodrigo Arteaga T., especialista en salud electromagnética, comenta, “en Bolivia a pesar de que haya aumentado de manera dramática la electricidad sucia y los campos electromagnéticos pocos son los que relacionan su bienestar con el electrosmog. Una prueba de la falta de conocimiento en lo que se refiere a higiene electromagnético es el de una de las clínicas más importantes de Cochabamba que ha puesto transformadores de electricidad suspendidos inmediatamente debajo de las cabeceras de las camas de recuperación”.[vi] Es tiempo de tratar este tema con más atención desde que en mayo del 2011 la Organización Mundial de Salud (OMS) y la Agencia Internacional en la Investigación del Cáncer (IARC por sus siglas en inglés) emitieron un informe admitiendo que los teléfonos celulares podrían causar cáncer, clasificando su radiofrecuencia de campos electromagnéticos como “un posible carcinogénico para los seres humanos” (Clase 2B).[vii] Para mayores informes refiérase a bionitiative.org.



[i] “Power quality affects teacher wellbeing and student behavior in three Minnesota Schools.” (Havas, Olstad 2008)

[ii]  “Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad y electricidad sucia”. MD, MPH, Sam Milham, Washington State Health Department, Tumwater, WA. Noviembre 2011.

[iii] “Cell phone use in pregnancy may cause behavioral disorders in offspring” Yale News. Dr. Hugh Taylor, chief of the Division of Reproductive Endocrinology and Infertility in the Department of Obstetrics, Gynecology & Reproductive Sciences.

[iv] “Effects of Cell Phone Radiofrequency Signal Exposure on Brain Glucose Metabolism.” (Nora D. Volkow, MD, National Institute on Drug Abuse. 2011)

[v] “Cell phone use and behavioural problems in young children” J Epidemiol Community Health 2012; 66 (6): 524 - 529 . (Divan HA, Kheifets L, Obel C, Olsen J.)

[vi] “Transformadores debajo de las camas de un hospital”. (Enemigoinvisible.com 2014)

[vii] http://www.iarc.fr/en/media-centre/pr/2011/pdfs/pr208_E.pdf

 

Estamos en Facebook

Diagnóstico electromagnético

Diagnóstico radiación electromagnética en Bolivia

Prevención y Salud. Evaluación y diagnóstico de la exposición a los campos electromagnéticos en la oficina y el hogar. VER

¿Qué es la Electricidad Sucia?

Productos anti electrosmog

Blindaje de campos electromagneticos

Innovación y alta tecnología para blindarse de campos electromagnéticos y fortalecer el campo bioeléctrico personal. VER

CEM en la noche y sus efectos

 

Peligro Ondas Electromagnéticas

Diagnóstico contaminación electromagnética

Noticias: Peligros de la Radiación Electromagnética en Bolivia y el mundo. Frecuencias altas, bajas y electricidad sucia. VER

reportaje rodrigo